Sueños
La función del sueño
El sueño es una función vital; sin vida onírica no podríamos sobrevivir. Sin embargo, la actividad onírica no es exclusiva de la vida nocturna. En estado de vigilia también se sueña, la mente también se evade en estos instantes en que estamos inmersos en una fase que no es del todo consciente y en los que las ensoñaciones toman el control.
Los psicoanalistas no fueron los primeros en analizar los sueños. Ya dijimos en anteriores artículos que en Babilonia, en el Antiguo Egipto, en Israel, en Persia, en la India, en China, en Japón, antes incluso de la aparición de la escritura se conocían los efectos terapéuticos de la interpretación de los sueños. De este modo el hombre buscaba y encontraba un sentido a su existencia más allá de la práctica consciente. Interpretaba el lenguaje de los signos, de los símbolos, de los mitos y de las creencias para dar con el significado de la experiencia. Más tarde, el Islam elaboró un verdadero código moral o deontológico para la práctica de esa mancia de reconocido prestigio. Así las palabras que pronunciaba el soñador durante una terapia se guardaban secretamente, porque se tenían en gran consideración. En el Islam el profeta pronunciaba unas palabras que sellaban su pacto: "Que el bien te resulte próximo y que el mal se aleje de ti" Que sea un bien para ti y un mal para tus enemigos" "Loado sea Ala, Señor del universo" cuenta ahora tu sueño”. Leer más ...
LA METAFÍSICA DEL SUEÑO
La interpretación de la metafísica onírica evoluciona desde mediados del siglo XX. Algunos autores contemporáneos, como el maestro hindú Sri Aurobindo, van más allá del concepto psicoanalítico del sueño como forma de explorar el inconsciente de nuestra personalidad individual. Nos describen los sueños como dimensiones de otras realidades, manifestaciones o mundos paralelos en los que la mente se adentra. Para algunos, el mundo de los sueños vendría a ser como un vasto campo de experiencias informativas en el que el ser humano adquiere conocimiento acerca del mundo astral y donde asciende la conciencia del individuo cuando duerme. El mundo astral es una dimensión menos densa que el mundo físico, donde la mente experimenta virtualmente los poderes creativos y donde puede ensanchar sus conocimientos accediendo al Akasha, el gran depósito de información de todas las experiencias adquiridas y que en Cábala asociaríamos al Mundo de Yetzirah. Leer más ...
Morfeo, el Guardián de los Sueños
En la mitología Griega, Morfeo,(del griego, morphê, forma), es el dios que da forma a los sueños. Fue engendrado por Hypnos, (la personificación del sueño y hermano de Thanatos, la muerte), y por Nix, (la noche). Morfeo adoptaba una apariencia humana para entrar en las imágenes oníricas y permitir a los mortales escapar del control de los dioses. Tenía unas suaves y delicadas alas que batía silenciosamente para desplazarse a cualquier rincón de la Tierra. Dormía en la cueva de un palacio, sobre un lecho de ébano, rodeado de flores de amapolas, una planta de efectos sedantes. Formaba equipo con sus hermanos Fobetor, (fobia), y Fantaso, (fantasía), que eran los responsables de dar forma a las apariciones de animales y objetos inanimados. Morfeo tocaba la frente de los humanos con una amapola para sumirlos en un profundo sueño. Por un extremo de la cueva salían los sueños sanadores y por el otro, las pesadillas. Por revelar a través de los sueños a los mortales, los secretos de los dioses del Olimpo, Zeus le fulminó con un rayo. Leer más ...
Sueño es esa puerta escondida en los pliegues de mi alma, ese espacio recóndito que destila el misterio del secreto de Morfeo, y que recrea la Gran Noche Cósmica donde la conciencia, velada, durmió y soñó el gran despertar.
El Mundo Onírico
Soñar es un proceso natural e involuntario, un proceso cerebral que permite asociar imágenes, sonidos, sensaciones, información retenida en la memoria y que se almacena creando una especie de depósito desde donde se generan las visiones que experimentamos mientras dormimos. Leer más ...
La mente, el alma humana, mi pasión
Hace algunos años, más de 20, publiqué un manual de interpretación de
sueños. Fue un encargo de mi editorial lo que me obligó a recopilar un trabajo de investigación que llevaba años enterrado. El mundo onírico , en el que me refugiaba a menudo, me atraía poderosamente. Desde que cayeran en mis manos los primeros libros de psicología, a la temprana edad de 13 años, siempre pensé que me dedicaría a desarrollar la ciencia que permite comprender ciertas claves del comportamiento humano. Leer más ...

